miércoles, 30 de enero de 2008

Guerra de formatos: Último asalto.

El último mes ha sido quizá definitivo en la dura pugna que mantienen Blu-Ray y HD-DVD por convertirse en el sucesor del DVD. Muchos piensan que la suerte ya está echada... ¿habremos acertado?


Como ya sucedió en un pasado con las pugnas entre otros formatos , Blue ray y HD-DVD harán de nuestro nuevo aparato lector una máquina útil o pasará a ser un zarrio que no podrá leer ningún DVD de nueva generación.


Todos los medios aventurábamos una larga y complicada pugna entre dos grupos bien definidos de fabricantes de hardware y electrónica y de productores de contenidos. Millones de dólares y el soporte del futuro en juego. Un año después las cosas han cambiado poco... o mucho, según el punto de vista.

Desde el nuestro, españolitos acomodados en la cola de todo lo que suponga tecnología y en el "Que inventen otros", los cambios han sido bien pocos. El 95% de los usuarios desconoce qué es un BD o HD-DVD. Las pocas películas que se venden lo hacen desde los más oscuros rincones de los grandes almacenes como un artículo de lujo para frikis dispuestos a pagar sus “redondos” 30€. Los mismos frikis que han tenido que aguantar una tras otra cara de poker de los dependientes de la sección de electrónica hasta dar por fin con un reproductor HD en el que “invertir” 700 ó 1000€.

Gracias a Dios (mejor dicho, a Sony y a Microsoft) las consolas de última generación (que por cierto no es la tercera, como se empeñan en decir) han creado un parque de reproductores HD que de otro modo hubiese tardado años en alcanzar las cifras actuales. Principalmente es Sony quien, arriesgando con un precio muy alto en su intención de introducir el Blu-ray en nuestras casas, ha conseguido que no seamos pocos los que ya dispongamos de láser azul.

Y los pocos que lo tenemos… ¿para qué? En los videoclubs apenas alquilan Blu-ray. No porque no quieran (una película HD cuesta 30€ frente a los 40 ó 50€ que cuesta el mismo título en DVD para alquiler) sino porque no les dejan. Todos los BD incluyen el mensaje de "prohibido el alquiler" y "denuncie si ha alquilado". Aún no existen BDs de alquiler y los clubes que están apostando por la HD se están arriesgando a ser demandados. Así que la única alternativa para aprovechar los nuevos formatos es comprar y ahí se nos queda cara de tonto cuando nos piden 30€ por una película cuya producción cuesta prácticamente lo mismo que su DVD de venta directa y 18€.

La única ventaja de de ser cola de ratón (que ni de león) es que todos los demás van por delante. En este último año en los lejanos Estados Unidos, o en Corea del Sur, que tecnológicamente es como si hablásemos de Marte, los reproductores HD-DVD se han llegado a vender por 79€ y las películas tanto en BD como HD-DVD se han estabilizado en los 12€. A eso hay que sumarle que cualquier producto les llega unos ocho meses antes y a un precio muy inferior al que luego pagaremos nosotros. Tampoco vamos a meter mucho más el dedo en la llaga hablando de Alta Definición y de las decenas de canales en este formato de los que pueden disfrutar tanto en abierto como bajo pago, mientras aquí seguimos combinando canales en analógico con "nuevos" canales de reposiciones y contenidos pésimos. Vergonzante resulta el ejemplo del gobierno de Japón, que ha garantizado a sus súbditos que en 2015 van a disfrutar de emisiones en abierto en “Ultra Alta Definición”, es decir, 7680x430 puntos, 33 megapíxeles, y con sonido de 22 canales. Para ello se han comprometido a invertir (sí, el gobierno) tres millones de dólares al año. ¿Alguien se imagina a su presidente del gobierno hablando en estos términos?

Después de evidenciar nuestro retraso y lamentarnos del mismo (por si sirve de algo y poco a poco vamos cambiando nuestra conciencia social ante el mercado global, la tecnología y los contenidos), pasamos a lo que realmente nos interesa; en qué situación está la guerra de formatos.



(vía meristation.com)


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